Sede Andina

Reflexiones a diez años de la crisis


Foroblog

El martes 20 de diciembre se realizó en la Sala de Prensa de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche el Foro “A diez años del fin de la convertibilidad”, convocado por el Departamento de Ciencias de la Administración y la Economía de la Sede Andina de la Universidad Nacional de Río Negro.

Estuvieron presentes el Diputado Nacional por el FPV, Eric Calcagno (a través de videoconferencia), el Rector de la UNRN, Juan Carlos Del Bello, el Vicerrector de la Sede Andina UNRN, Raúl Moneta Aller, el Director de la Escuela de Economía, Turismo y Administración SA UNRN, Roberto Kozulj, el Director del Departamento de Ciencias de la Administración y la Economía de la SA UNRN, Jorge Gil y la docente investigadora de la UNRN, Dora Riestra.

Fueron más de 50 personas las que escucharon las exposiciones que tuvieron como ejes de discusión “Aprendizajes a 10 años del fin de la convertibilidad” y “El papel de la Universidad Nacional y Popular en la transformación de la comunidad”.

Juan Carlos Del Bello fue el encargado de abrir el panel, y lo hizo comentando su experiencia personal en la salida de la convertibilidad. Del Bello formó parte del equipo de Jorge Remes Lenicov, que fue el Ministro de Economía encargado de llevar adelante la transición de la convertibilidad (devaluación del peso y régimen de flotación cambiaria). Del Bello comentó que si bien la convertibilidad fue un instrumento adecuado de política económica para salir de la hiperinflación de 1989/1990, el país debió haber salido de ese régimen de paridad uno a uno que implicó no poder contar con política monetaria y cambiaria. La doble brecha (déficit de balanza comercial y déficit fiscal) obligó a promover ingresos de capitales que tuvieron como principal destino apropiarse de activos públicos. Del Bello destacó la valentía del gobierno de Duhalde y su equipo económico para salir de la convertibilidad. Luego la política económica nacional y popular se consolidó a partir de 2003.

El Rector de la UNRN también se refirió a la situación política actual. “Desde el 2003 en adelante estamos recuperando la política social y las medidas económicas tienen su reflejo en las urnas. La mayoría del país apoya el modelo nacional y popular y la finalización de la política de ajustes”. Y luego agregó “la Universidad Pública, que entre otros científicos, tiene economistas, tiene que realizar su aporte a la comunidad y aportar al crecimiento de las sociedades”.

Por su parte, Eric Calcagno explicó el concepto de convertibilidad de raíz: “la convertibilidad que adoptó nuestro país, al no estar solventada por la productividad de la economía argentina, suponía representar la productividad de la economía estadounidense. Al tomar el dólar como referente, se dependía de la voluntad del país del norte para conocer el rumbo de nuestra economía”.

El diputado nacional por el FPV hizo una inteligente descripción de la convertibilidad utilizando el concepto “fármaco”. Dijo: la palabra “fármaco” tiene cuatro acepciones en español: remedio, encantamiento, purga y veneno. El período de la convertibilidad pasó por las cuatro etapas: en primer lugar fue el “remedio” para paliar la hiperinflación de los años 1989/1990; en segunda instancia sirvió de “encantamiento” para ganar una reelección en un contexto económico irreal; la tercera etapa fue la “purga”, las primeras consecuencias de las políticas neoliberales como el desempleo y la fuerte desindustrialización; y por último el “veneno”, que fue el estallido social y la crisis económica de diciembre de 2001, donde se puede decir que el país estaba en la ruina”.

“Lo importante es que los argentinos podemos decir que se puede volver de la muerte. Porque desde el 2003, con la recuperación de la política, de la participación ciudadana, y de la puesta de la economía al servicio de los intereses nacionales y populares, Argentina está en un proceso de crecimiento sin precedentes en nuestra historia”, finalizó Calcagno.

Luego fue el turno de Roberto Kozulj, que realizó un impecable proceso de revisión de la historia económica Argentina desde fines del siglo pasado y la primera década del presente.

Marcó los puntos de ruptura antes de la hiperinflación del ‘89, y aseguró que la convertibilidad fue un paliativo muy peligroso, ya que nuestro país se encontraba en una época de recesión muy fuerte.

“Si la convertibilidad se hubiera flexibilizado a mediados de la década del ‘90, o sea, si se hubiese comenzado a salir paulatinamente de la paridad cambiaria, el resultado hubiese sido muy diferente, ya que esa era una etapa de crecimiento y reactivación económica”, destacó Kozulj.

Remarcó que en Argentina “hacemos lo que podemos, no lo que queremos. Si supiéramos comprender esta situación, seríamos una mejor sociedad, porque a veces es necesario unirse para fortalecer los proyectos, aunque no estemos totalmente de acuerdo en algunas decisiones”.

Al hacer referencia al estallido social de fines de 2001, Kozulj remarcó que el “corralito” no comenzó en diciembre sino en agosto, con la fuga de divisas cuando el FMI y los Estados Unidos decidieron cambiar su política para América Latina.

“A partir del 2003 hubo un gran cambio de paradigma, con el cambio de gobierno y las medidas que atendieron a la reactivación y las necesidades nacionales y populares, pero que también fue favorecido por el ingreso de la India y China en el sistema de comercio internacional y la emergencia de nuevos países de todo el mundo en la escena económica”.

Las exposiciones anteriores fueron complementadas con la participación de Jorge Gil y Dora Riestra, quienes abordaron el papel de la Universidad Nacional y Popular en la transformación de la comunidad.

Ambos coincidieron en que la Universidad Nacional y Popular debe atender a las necesidades de la sociedad y que debe ser una institución donde se fomente el pensamiento creativo y libre.

Gil afirmó que “la Universidad no tiene que ser considerada un ente de concentración del conocimiento destinado a una elite de genios pensadores, sino que los investigadores y trabajadores de estas instituciones tenemos la obligación de poner en crisis nuestras propias verdades, y de hacer nuestros los intereses y necesidades de la sociedad, poniendo siempre en común el conocimiento que podemos generar. Este es el concepto de Universidad Popular”.

Por su parte, Riestra sumó a la reflexión el papel actual de la Universidad en la sociedad. “La tarea que nos convoca hoy es construir una universidad que sea un espacio de la sociedad para la sociedad. La condición de Nacional y Popular es consecuente con el actual modelo político y socioeconómico, y en nuestra institución debemos continuar con la misma línea, desde la docencia y la investigación abordando los problemas complejos de nuestra sociedad, en fin, de nuestra Nación”, expresó.

Decargar la presentación de Roberto Kozulj: Presentación 20-12 UNRN-CC-BRC